
El cuerpo está diseñado para recibir los alimentos, descomponiéndolos entre aquello que le sirve y lo que no le sirve que es expulsado, luego de pasar por el tracto digestivo, bien sea en la orina o en las heces.
Ambas funciones son indispensables para la buena salud del organismo, ya que para poder funcionar se necesitan vitaminas, minerales, grasas (lípidos), proteínas y demás compuestos que el cuerpo almacena, distribuye y utiliza al momento de realizar las diferentes actividades que deban hacerse en un día común o tal vez en una jornada larga.
Pero eliminar no solamente las toxinas, sino todo aquello que ya no le sirve al organismo es indispensable, debido a que si estas se almacenan al interior del mismo y no salen, sino que se quedan, pueden ocasionar graves problemas de salud generando enfermedades y alteraciones en el correcto desarrollo y funcionamiento del cuerpo.
Medline Plus explica que las heces (materia fecal o excremento) “están hechas de lo que queda después de que el aparato digestivo (estómago, intestino delgado y colon) absorbe los nutrientes y líquidos de lo que usted comió y tomó”.
Y es que esto es importante dado que, si no sale del cuerpo, aquello que no le sirve puede causar algunos dolores en el sistema digestivo. Cuando las heces no salen, esto se denomina estreñimiento.
De acuerdo con la Sociedad Americana de Oncología Clínica, indican que esta afección se presenta “cuando las heces son menos frecuentes, dolorosas o secas y difíciles de evacuar. El estreñimiento comienza cuando el cuerpo absorbe más agua o indica a los alimentos a desplazarse más lentamente por los intestinos”. Estos son algunos de los síntomas:
- “Dolor y calambres
- Inflamación en el abdomen
- Pérdida del apetito
- Náuseas y vómitos
- Dificultad para orinar
- Confusión”