
PARÍS.– Nuevos actos vandálicos y enfrentamientos entre manifestantes y agentes del orden sacudieron este domingo la capital francesa, donde varios individuos irrumpieron en una tienda de ropa próxima a la plaza de la República y sustrajeron mercancías en pocos segundos. Los incidentes se produjeron en medio de las protestas contra el encarecimiento del costo de la vida, que el sábado derivaron en graves disturbios.
El establecimiento, ubicado en la calle Beaurepaire, fue atacado por un grupo de jóvenes, según imágenes transmitidas en directo por la cadena de televisión BFMTV. La misma vía había sido escenario de otros hechos violentos durante la jornada anterior, cuando fueron saqueados un supermercado y una farmacia, mientras un restaurante terminó incendiado.
Ante la reaparición de los actos de violencia, las autoridades desplegaron nuevamente en París a la CRS 8, unidad policial especializada en intervenciones durante disturbios urbanos, con el propósito de contener los enfrentamientos y restablecer el orden.
La situación se agravó luego de que se congregara una multitud sin autorización en la plaza de la República. Tras registrarse los primeros incidentes, los agentes intervinieron para dispersar a los presentes y detener a varios participantes.
Aunque la concentración fue disuelta mediante el uso de gases lacrimógenos, distintos grupos se desplazaron hacia calles aledañas, donde continuaron los episodios de tensión y vandalismo.
En el muelle de Valmy, un conjunto de bicicletas de alquiler fue incendiado, lo que requirió la intervención de los bomberos. Mientras tanto, los policías encargados de mantener la seguridad fueron increpados con la consigna «ACAB», expresión utilizada en protestas contra las fuerzas del orden.
Los disturbios también provocaron que varios negocios de hostelería cerraran preventivamente sus terrazas. En tanto, los agentes ocuparon distintos cruces para frenar el avance de los grupos violentos hacia las áreas de mayor concurrencia del canal de Saint-Martin.
Los nuevos enfrentamientos se producen después de una jornada de protestas que dejó escenas de saqueos, incendios y daños a establecimientos comerciales en diversos sectores de París y otras ciudades francesas, en un contexto de descontento social por el aumento del costo de la vida.