
SANTO DOMINGO. El psiquiatra Santiago Luna advirtió sobre la importancia de identificar oportunamente las señales de alerta relacionadas con la conducta suicida y exhortó a las familias a prestar especial atención a personas que presenten insomnio, ansiedad, depresión, irritabilidad o dificultades persistentes para dormir.
El especialista explicó que estas manifestaciones pueden indicar la necesidad de buscar ayuda profesional, especialmente cuando se combinan con situaciones de angustia, problemas económicos, dificultades de salud o la percepción de que no existen alternativas para afrontar las adversidades.
Durante una entrevista en el programa Alpunto Vespertino, producido por Tomás Aquino Méndez y Ramón García y transmitido por Ahora TV, canal 3, Luna sostuvo que el acompañamiento familiar y la atención oportuna pueden contribuir a prevenir situaciones de riesgo.
“La vocación suicida viene cuando la persona no ve alivio a sus malestares, no ve una salida a los problemas y ve en la muerte una solución”, expresó.
El médico aclaró que no todos los casos de conducta suicida están asociados necesariamente a un trastorno mental, aunque señaló que numerosos episodios guardan relación con síntomas depresivos y otras alteraciones emocionales que requieren evaluación especializada.
La importancia del entorno familiar
Luna también abordó los factores que pueden afectar a niños, adolescentes y jóvenes, al destacar la influencia del ambiente familiar, la crianza y las experiencias que marcan su desarrollo emocional.
En ese sentido, consideró fundamental que los menores encuentren espacios seguros para expresar sus preocupaciones sin temor a ser juzgados, reprendidos o incomprendidos por sus familiares.
“No es igual el niño que puede hablar con sus padres a un niño que atraviesa las situaciones en silencio, a escondidas, con temor a ser juzgado y por eso recurre más fácil al suicidio porque no ve otras posibles opciones”, enfatizó.
El psiquiatra señaló que los síntomas depresivos, la irritabilidad y la dificultad para manejar determinadas situaciones pueden acompañar algunos comportamientos de riesgo, por lo que recomendó no minimizar los cambios importantes en la conducta.
Asimismo, explicó que la prevención representa un desafío debido a que el sufrimiento emocional no siempre resulta visible para quienes rodean a una persona. A diferencia de ciertas enfermedades físicas, las señales de una posible crisis pueden pasar inadvertidas si no existe comunicación o si la persona oculta lo que está experimentando.
Prevención y atención profesional
El especialista sostuvo que promover una crianza basada en la confianza, la comunicación y el acompañamiento emocional constituye una herramienta importante para fortalecer la prevención desde las primeras etapas de la vida.
No obstante, reconoció que no es posible anticipar ni prevenir todos los casos, aunque la identificación temprana de los factores de riesgo y el acceso oportuno a tratamientos pueden reducir las posibilidades de un desenlace fatal.
Luna recordó que la conducta suicida constituye un importante problema de salud pública a escala mundial, particularmente entre adolescentes y adultos jóvenes, y reiteró la necesidad de ampliar la atención en salud mental y fomentar que las personas busquen ayuda cuando atraviesen situaciones de sufrimiento emocional.
Finalmente, insistió en que escuchar sin juzgar, tomar en serio las expresiones de desesperanza y facilitar el acceso a profesionales de la salud mental son acciones fundamentales para acompañar a quienes enfrentan momentos difíciles.