
Un tribunal de la ciudad de Mombasa, Kenia, sentenció este viernes a 200 años de prisión al líder religioso Paul Mackenzie, tras encontrarlo culpable de provocar la muerte por inanición de 191 personas, entre ellas 190 niños, que pertenecían a su congregación.
La decisión judicial se produjo luego de que, el pasado mes, Mackenzie y otros 28 implicados fueran declarados culpables por los hechos registrados entre enero de 2021 y septiembre de 2023. El condenado recibió 100 años de cárcel por homicidio y otros 100 por delitos vinculados a la inanición. Sus colaboradores también recibieron penas de prisión y la defensa anunció que apelará el fallo.
Jueza descartó imponerle la pena de muerte
La Fiscalía había solicitado la pena capital para Mackenzie, debido a la magnitud de la tragedia, y cadena perpetua para sus cómplices. Sin embargo, la magistrada Diana Kavedza Mochache descartó esa posibilidad al considerar que, por las creencias del condenado y sus seguidores, la muerte podía ser interpretada como una liberación espiritual y no como un castigo.
La jueza sostuvo que ejecutar al predicador podría representar para él una forma de triunfo o martirio. Aunque Kenia mantiene la pena de muerte en su legislación, no realiza ejecuciones desde 1987.
Descubrieron cientos de cadáveres en fosas comunes
El caso salió a la luz en abril de 2023, cuando las autoridades arrestaron a Mackenzie, luego de recibir denuncias sobre las condiciones en que vivían varios integrantes de su grupo religioso, algunos de los cuales fueron rescatados.
Las investigaciones condujeron a una propiedad cercana a Malindi, en la costa keniana, donde el predicador presuntamente exhortaba a sus seguidores a dejar de alimentarse para morir y alcanzar a Jesús.
Durante los operativos fueron encontrados cientos de cadáveres enterrados en fosas comunes poco profundas. Los exámenes forenses determinaron que la mayoría murió por inanición, aunque también se identificaron indicios de estrangulamiento, golpes y asfixia, incluidas víctimas menores de edad.
La magnitud del hallazgo obligó a interrumpir temporalmente las excavaciones debido a la falta de espacio en las morgues de la zona. En el juicio participaron alrededor de 120 testigos.
Familiares expresan dolor e indignación
La sentencia provocó reacciones de tristeza e inconformidad entre los familiares de las víctimas. Francis Wanje, un maestro de 62 años que perdió a dos de sus nietos, cuestionó que las autoridades no intervinieran con suficiente anticipación para impedir la tragedia.
«Nada puede aliviar el dolor», expresó a la agencia AFP al referirse a la pérdida de sus familiares.