
Washington. Metido de pleno en la campaña de las elecciones legislativas de noviembre, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, arremetió este jueves contra la «amenaza» que supone el trumpismo para el país, durante un discurso en horario de máxima audiencia desde Filadelfia, considerada la cuna de la democracia estadounidense.
Aunque la Casa Blanca había afirmado que el objetivo del discurso no era hablar del expresidente Donald Trump (2017-2021), el líder demócrata acusó directamente al republicano y a sus seguidores de poner en peligro la democracia y de avivar la «violencia política».
Lo hizo en un escenario muy simbólico, pues dio su solemne discurso frente al Salón de la Independencia de Filadelfia (Pensilvania), edificio donde se firmaron la Declaración de Independencia y la Constitución de Estados Unidos.
«Vine aquí esta noche en el lugar donde comenzó todo para explicar con claridad a la Nación las amenazas que enfrentamos y el poder que tenemos en nuestras manos para afrontarlas», dijo el mandatario, con la mira puesta en los próximos comicios, en los que los demócratas aspiran a retener su ajustada mayoría en el Congreso.
El líder demócrata advirtió de que Trump y sus seguidores, conocidos como «MAGA» por el eslogan «Make America Great Again» (Hagamos EE.UU. grande de nuevo), «representan un extremismo que amenaza los cimientos» del país.
Denunció que «no respetan la Constitución ni la voluntad del pueblo», pues a día de hoy siguen rechazando los resultados de las elecciones de 2020 en las que Biden se impuso a Trump.
«No puedes amar a tu país solo cuando ganas», les espetó el presidente, quien estuvo acompañado por su esposa, Jill Biden, y otros familiares.
Aunque opinó que la mayoría de votantes republicanos no son extremistas, lamentó que el partido «hoy está dominado, conducido e intimidado por Donald Trump y esto es una amenaza para este país».