
Santo Domingo.- El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, junto a la Fundación Sur Futuro, inició su Primer Encuentro Nacional de Gestión Integral de Cuencas Hidrográficas, con un taller en el que se busca compartir conocimientos y experiencias de buenas prácticas y consensuar propuestas preliminares de soluciones a corto plazo a los principales problemas que afectan dichos territorios naturales.
El Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Miguel Ceara Hatton, calificó como fundamental el encuentro con los diferentes actores relacionados con el tema agua, para la búsqueda de soluciones que puedan evitar la pérdida de la cobertura forestal y la degradación de suelos, con lo cual se afectan “elementos esenciales de la infraestructura terrestre verde” que garantiza la integridad del ciclo hidrológico y la estabilización del clima, así como los servicios ambientales de los ecosistemas terrestres y de agua dulce. Esto aumenta la vulnerabilidad de las poblaciones y de sus medios de vida ante los fenómenos naturales y el cambio climático.
Ceara Hatton señaló que mitigar más de 500 años de “abuso al medioambiente” y de explotación intensiva de los recursos naturales lleva tiempo.
“Es por eso que hemos organizado un Plan de Manejo de Cuencas, centrado en la gestión integral del agua, en tres etapas. Una primera, con acciones rápidas que contribuyan al uso ordenado de los recursos naturales a la vez que mejoran las condiciones de pobreza de los habitantes más comprometidos con la retención de agua en los suelos, acuíferos y nacimientos de ríos; me refiero a los habitantes de las cuencas altas”, indicó el ministro.
Para dar apertura al taller, el titular de la entidad rectora del medioambiente dejó sentados los elementos claves del plan de acciones rápidas que durante dos años se ejecutará en la cuenca del río Nizao e incluirá las siguientes acciones:
Restauración asistida de la biodiversidad y servicios hidrológicos en ecosistemas críticos en las cuencas altas, mediante la promoción de bosques productivos; la entrega de incentivos para que los agricultores adopten sistemas agroforestales de café de sombra y cacao; restauración y protección de riberas, humedales y bosques ribereños; restauración de ecosistemas forestales degradados y fragmentados, y diversificación de los medios de vida ambientalmente sostenibles (por ejemplo, la apicultura o la producción de otros productos no maderables).