El Tratado de los Océanos

Escrito por Redacción

Autor: Robert Florentino.

Las claves del tratado de los océanos, ha sido un acuerdo histórico y sin precedente que todos debemos apoyar para proteger la biodiversidad marina, dicho tratado se llama; Tratado de Alta Mar, se inicio a discutir en Naciones Unidas en 2006 para garantizar la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina en las áreas situadas fuera de las jurisdicciones nacionales, a más allá de 200 millas náuticas.

Durante mas de 16 años de negociaciones sin éxito, fue por fin el pasado 4 de marzo 2023 los países consiguieron llegar a un acuerdo para hacer realidad el Tratado de los Océanos.

El tratado de Alta Mar, es sin lugar a duda un primer paso para recuperar la salud de los océanos y aunque según nuestra investigación acerca del tema, este Tratado del Mar no cubre todas las expectativas de la comunidad científica, aunque es un acuerdo internacional para proteger la biodiversidad de las aguas más allá de las jurisdicciones nacionales.

Los océanos producen más de la mitad del oxígeno que respiramos, absorben gran parte del CO₂ producido por la actividad humana, limitando así el calentamiento global, alimentan a la mayoría de la humanidad y albergan buena parte de la biodiversidad del planeta. A pesar de ello, los océanos están muy amenazados por el cambio climático, la contaminación, la acidificación y la sobre explotación de sus recursos.

El Tratado de Alta Mar consta de cuatro apartados, los principales puntos muy importantes y con una visión de futuro hacia soluciones del problema del Cambio Climático.

Se plantea en el punto uno crear una red mundial de áreas marinas protegidas, que cubra el 30 % del océano global para el año 2030, acordado en la COP15 sobre diversidad biológica.

Para el punto dos los recursos genéticos marinos, son los posibles genes patentables de las especies marinas descubiertas o por descubrir, que pueden tener diversas utilidades en la industria farmacéutica, cosmética, alimentación, energía, etc. y representan beneficios económicos sustanciales.

Hasta ahora, la propiedad de estos recursos genéticos en las aguas internacionales no estaba regulada bajo ningún marco legal, por lo que las patentes de estos genes dependían de la capacidad tecnología de los países y empresas.

En el tercer punto tenemos las evaluaciones de impacto ambiental, hasta el momento no existía ninguna autoridad competente que regulara y controlara las evaluaciones en aguas internacionales. Se pretende que este tratado obligue a realizar evaluaciones de impacto ambiental de las actividades económicas que puedan contaminar o generar cambios significativos y perjudiciales en el medio marino, así como a establecer los controles y factores requeridos.

El cuarto y ultimo punto acordados tiene que ver con el desarrollo de capacidades y transferencia de tecnología marina, a través de este punto el tratado aspira al fortalecimiento de las capacidades de los países en desarrollo, incluida la transferencia de tecnología marina desde los países más desarrollados y la cooperación científica.

El tratado es mejorable, falta todavía la ratificación por parte de todos los países y será necesario contar con una Conferencia de las Partes (COP) para que los Estados integrantes puedan establecer y regular lo acordado, pero no cabe duda de que hemos dado un paso muy importante para proteger los océanos y garantizar la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina.

Es importante recordar que la vida en la Tierra depende del buen estado de los océanos y tenemos la obligación de dejar ese legado a nuestras generaciones futuras.

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