
Autor: Carlos J. Sánchez.
En el reciente resultado de la prueba PISA, República Dominicana ha demostrado un avance notable con un promedio de 350 puntos, un logro que resalta la dedicación incansable del Dr. Roberto Fulcar cuando tuvo al frente del sistema educativo. Este resultado es particularmente significativo, considerando el contexto desafiante de aquellos tiempos post pandemia.
Durante esos tiempos difíciles, el compromiso del Dr. Fulcar se ha manifestado no solo en números, sino también en acciones concretas que han impulsado el rendimiento educativo.
Uno de los aspectos más destacados fue la entrega estratégica de dispositivos tecnológicos a los estudiantes, una medida que no solo aborda la brecha digital, sino que también refleja la adaptabilidad del sistema educativo dominicano ante los cambios. Este enfoque proactivo ha permitido que los estudiantes continuaran su educación de manera efectiva, a pesar de los desafíos impuestos por las circunstancias que teníamos.
Además, el liderazgo del Dr. Fulcar se evidencia en la capacitación de más de 100 mil docentes. Esta iniciativa no solo ha mejorado la calidad de la enseñanza, sino que también destacó el compromiso de empoderar a los educadores para que se enfrenten a los desafíos de la educación en el siglo XXI.
Sin dudas, el Dr. Fulcar llevo al sistema educativo dominicano hacia una dirección que no solo responde a las demandas actuales, sino que también sienta las bases para un crecimiento sostenido en el futuro.
En resumen, el logro en la prueba PISA no solo representa cifras, sino el resultado tangible del esfuerzo colectivo impulsado por el Dr. Roberto Fulcar. Su visión estratégica y acciones concretas han fortalecido la posición de República Dominicana en el ámbito educativo internacional, subrayando la importancia de una responsabilidad progresista y comprometida en la construcción de un sistema educativo resiliente.
Aquellos que pasaron horas incansables haciendo campañas negativas e incluso haciendo acciones que perjudicaron su estado de salud físico y emocional, ahora dicen que seguimos mal y que el vaso no esta medio lleno sino medio vacío; pero lo cierto es, que nadie aportó más en tan poco tiempo y a pesar del demérito en aquellos días amargos, Dios es grande y como lo dijo el Dr. Fulcar el tiempo se encarga de poner todo en su lugar y es lo que está ocurriendo.
Hizo lo que tenía que hacer, porque ya lo dijo Ortega y Gaset, el hombre y las circunstancias.