El PRM una estructura anacrónica

Escrito por Redacción

El Partido Revolucionario Moderno (PRM), fundado el 9 de septiembre del 2014 como resultado de una ruptura histórica dentro del sistema de partidos dominicano, nació con la promesa de representar una organización política moderna, democrática y de masas, llamada a renovar las prácticas tradicionales y a reconectar la política con la ciudadanía. Su irrupción respondió a un momento de agotamiento del modelo partidario clásico y a una demanda social de cambio que encontró en el PRM un vehículo de esperanza y transformación.

Sin embargo, a casi una década de su fundación, el PRM enfrenta hoy el desafío de superar una evidente anacronía organizativa, en la que persisten esquemas internos heredados de viejas estructuras partidarias. A pesar de su discurso renovador, los principales cuadros de dirección nacional y territorial han permanecido prácticamente invariables desde su origen, lo que ha limitado la circulación de nuevos liderazgos y ha reducido la capacidad del partido para reflejar la diversidad social, generacional y territorial del país.

Uno de los aspectos más críticos de esta situación es la desconexión entre la estructura orgánica del partido y la realidad demográfica nacional. La cantidad y distribución de los organismos de base no guardan una correlación lógica ni con la población votante ni con las demarcaciones territoriales actuales. Provincias, municipios y circunscripciones con alto peso electoral presentan estructuras débiles o subrepresentadas, mientras otras mantienen organismos sobredimensionados sin correspondencia real con su densidad poblacional.

Esta distorsión organizativa contradice el principio fundacional del PRM como partido de masas, cuyo eje central debía ser la participación amplia, territorialmente equilibrada y socialmente inclusiva. En la práctica, la estructura ha tendido a concentrarse en núcleos cerrados de militancia tradicional, dejando al margen a amplios sectores ciudadanos que se identifican con el proyecto político, pero no encuentran canales efectivos de integración y representación interna.

De cara al próximo proceso interno para la elección de sus estructuras nacionales, el PRM tiene la oportunidad histórica de emprender una reingeniería organizativa profunda. Entre las mejoras necesarias se encuentran la actualización del padrón de militantes, la redistribución de organismos de base según criterios poblacionales y territoriales objetivos, y la creación de mecanismos que garanticen la renovación periódica de los liderazgos internos.

Asimismo, resulta imprescindible fortalecer la democracia interna mediante procesos más transparentes, competitivos y participativos, que reduzcan la concentración de poder y promuevan la meritocracia política. La institucionalización de cuotas generacionales, territoriales y de representación social podría contribuir a oxigenar la estructura y a alinear al partido con las dinámicas contemporáneas de la sociedad dominicana.

Algunos ejemplos ilustran con claridad esta problemática: en distintas regiones del país existen cientos de sectores altamente poblados que son gestionados políticamente por un número muy reducido de organismos de base, lo que limita la capacidad de contacto, movilización y persuasión electoral. Esta realidad hace inminente la reeducación de la estructura partidaria, especialmente en un contexto como el dominicano, donde las elecciones se ganan fundamentalmente cuerpo a cuerpo, a través del contacto directo, la presencia territorial sostenida y la cercanía con la gente.

En conclusión, el PRM se encuentra en una encrucijada histórica: o asume con valentía el proceso de actualización que su propia génesis reclama, o corre el riesgo de reproducir los vicios estructurales que prometió superar. La renovación Y LA AMPLIACION de sus estructuras internas no es solo una necesidad organizativa, sino una condición esencial para preservar su legitimidad como proyecto político de masas y para responder, con coherencia y visión de futuro, a las expectativas del electorado dominicano.

Suny Florentino.

Planificación Estratégica.

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