
Por: Javier de Jesús Rodríguez.
La libertad no pide permiso; simplemente avanza, dejando al descubierto a quienes han vivido de administrar el cautiverio ciudadano. Mientras el país observa con estupor cómo el Senado de la República despacha en segunda lectura un proyecto de ley que pretende «adecuar» las candidaturas independientes, queda claro que no estamos ante una reforma, sino ante un sabotaje institucional. Han decidido ignorar el mandato del Tribunal Constitucional (Sentencia TC/0788/24) para codificar, con tinta oficial, la política del «escollo».
La Ironía de Santiago de Chile: Diplomacia de Cumbre, Monopolio de Barrio
Resulta de una incoherencia lacerante que, apenas el pasado 11 de marzo de 2026, el presidente Luis Abinader estuviera en Chile participando en la toma de posesión presidencial. Nuestro mandatario viajó a Santiago de Chile para celebrar la alternancia democrática en una nación que es, precisamente, el ejemplo que su propio partido y el Senado intentan asfixiar en suelo dominicano.
Chile no le teme al individuo. Allí, las candidaturas independientes son una realidad constitucional robusta que permite a los ciudadanos aspirar a la presidencia mediante el simple patrocinio del 0.5% de los electores, sin ser rehenes de una cúpula. ¿Cómo se explica que nuestro presidente aplauda la democracia en Chile y firme el «Escudo de las Américas» en Miami junto a líderes como Javier Milei, mientras en Santo Domingo su propio Congreso legisla para imponer «dificultades» a los ciudadanos libres? Se exporta imagen de libertad afuera, pero se consolida un cártel político burocrático adentro.
El Impacto Global: Cuando el Individuo Rompe el Techo de Cristal
La apertura a los independientes no es una excentricidad académica; es un motor de renovación probado en el mundo:
* México y el «Efecto Kumamoto»: En 2015, Pedro Kumamoto ganó una diputación con una fracción del presupuesto de los partidos tradicionales. Su éxito obligó a los partidos a transparentar sus gastos y demostró que las ideas pueden derrotar a las chequeras.
* Chile y la Convención Constituyente: La irrupción de independientes en 2021 obligó a un sistema rígido a escuchar voces fuera de la burbuja partidaria, forzando una diversidad de pensamiento que los partidos jamás habrían permitido.
* Francia y la Ruptura del Duopolio: Aunque luego se consolidó como partido, el movimiento de Emmanuel Macron rompió la hegemonía de la izquierda y derecha tradicionales, demostrando que el electorado busca liderazgos que no estén encadenados a viejas lealtades burocráticas.
En los sistemas donde los independientes compiten con reglas justas, la participación electoral suele aumentar entre un 10% y un 15%, ya que los ciudadanos desencantados vuelven a las urnas al encontrar opciones que no responden a las cúpulas.
Una Clase de Civismo para la Casta: Movimientos no son Independientes
Es lamentable, y hasta vergonzoso, tener que explicarle a la clase política tradicional lo que la Constitución realmente protege. En su afán por confundir, utilizan el Artículo 216 para decir que las independientes «siempre han estado ahí» a través de movimientos y/o agrupaciones políticas.
Para quienes han legislado y dirigido el país, esa es una confesión de analfabetismo jurídico. El Artículo 216 regula a las organizaciones (partidos, agrupaciones y movimientos), pero no puede anular el derecho fundamental del individuo contenido en el Artículo 22. Un «movimiento» bajo la ley actual es, en la práctica, un mini-partido obligado a replicar la misma estructura paquidérmica: locales físicos, asambleas nacionales, directivas jerárquicas y costos operativos prohibitivos.
La Candidatura Independiente real —la que Alberto Fiallo rescató en el Tribunal Constitucional— es el derecho del ciudadano a ser validado por su comunidad y su mérito personal, sin tener que convertirse en el dueño de una franquicia burocrática. Forzar a un individuo a crear un «movimiento» para competir es como decirle a alguien que es libre de caminar, siempre y cuando primero se construya su propia carretera.
Miembros de la casta tradicional: lo reitero para que quede claro, un «movimiento» o una «agrupación» bajo nuestra ley actual no es una candidatura independiente. Es un mini-partido obligado a replicar la misma estructura paquidérmica y corruptible de las grandes maquinarias. La candidatura independiente es, insisto, el derecho del individuo —del médico, del diplomático, del emprendedor— a ser validado por su trayectoria y el respaldo directo de su gente, sin tener que fundar una empresa electoral ni pagar peaje a una sigla.
Ustedes representan una «raza política» caduca; una era donde la intimidación, el clientelismo y el dinero del maletín sustituían al argumento y al mérito. Por eso atacan a Fiallo y a las candidaturas independientes: porque en un mercado libre de ideas, donde el talento y el merito sea el único requisito, el modelo de «tigueraje» institucionalizado que ellos representan simplemente no tiene mercado.
El ADN del Sabotaje: Clientelismo y Privilegio
Y es que le temen a la competencia porque saben que el ciudadano dominicano ya no se deja amedrentar por maquinarias pesadas ni comprar con prebendas. La vieja política representa un sistema que el país ya no puede financiar: una era donde el derroche y las maquinarias electorales sustituían al argumento y al mérito.
Para entender por qué se resisten a la llegada de los mejores, hay que mirar el espejo de su propia identidad. No es casualidad que las voces que hoy pretenden censurar la renovación democrática sean las mismas que se enorgullecen de las viejas prácticas:
* El Monopolio: La creencia de que el Estado es un botín exclusivo de los partidos frente a la seguridad jurídica.
* El Clientelismo: La irresponsabilidad administrativa y la compra de voluntades frente a la lucidez técnica.
* El Dinero: La convicción de que la chequera es la única medida del éxito político.
Es una ironía que lacera la dignidad institucional ver a quienes deben velar por el Estado de Derecho operando como defensores del «tigueraje» institucionalizado. Mientras la casta ofrece clientelismo, las libertades ofrecen preparación y soluciones. Atacan a Fiallo porque él representa la política del talento y el mérito, esa que no necesita maquinarias opacas ni un «un hombre del maletín» para validar su legitimidad.
¿Cómo pueden hablar de democracia quienes no tienen la seguridad ética de permitir que otros compitan sin trabas? Y lo repito con contundencia: atacan la candidatura independiente porque representa la política del mérito; y la casta intenta maipiolar nuestra Constitución en un descarado asalto al pudor de la libertad; esa que no necesita una maleta de dinero ni una estructura clientelar para ganar el respeto de la nación. La segunda lectura en el Senado es el último estertor de una casta que sabe que, en un mercado libre de ideas, el modelo político tradicional simplemente no tiene mercado.
La política, al igual que la economía, requiere libre competencia para no pudrirse. Sin independientes reales, el «producto» político seguirá siendo mediocre y desconectado de la realidad de quien produce. Como bien sostiene Fiallo: «lo que sí vamos a tener es mejores candidatas y candidatos, mejores opciones».
En definitiva, le temen a la competencia porque saben que el ciudadano dominicano ya no se deja someter por monopolios ni comprar con dádivas. Estamos ante la antesala de la rebelión del individuo frente a la casta que salta de un partido a otro buscando el calor del presupuesto.
Conclusión: La Soberanía es del Individuo
El proyecto aprobado en segunda lectura es un monumento a la cobardía política. Intentan ganar en el papel lo que han perdido en la moral. No necesitamos más custodios en la puerta del club; necesitamos derribar las paredes. Si el gobierno quiere ser coherente con el espíritu de libertad que busca en foros internacionales, debe empezar por exigir que su propio partido no legisle contra el ciudadano.
La soberanía no reside en las siglas de un partido, ni en las leyes que invente un Senado en pánico; reside exclusivamente en el pueblo, y el pueblo ha decidido que es hora de recuperar su voz. No nos van a callar con «escollos». La verdad es nuestra única arma, y la libertad nuestro destino final.
¡La libertad es el camino, y la victoria del ciudadano es inevitable!
¡Que Viva la Libertad!