Demócratas consiguen primeras victorias en elecciones de medio mandato y ponen en juego el control del Congreso de EE. UU.

Escrito por Redacción

Los demócratas comenzaron a cosechar victorias este martes en las elecciones legislativas de medio mandato de Estados Unidos, unos comicios considerados un termómetro de la gestión del presidente Donald Trump y que podrían modificar el equilibrio de fuerzas en el Congreso.

La oposición busca conquistar la mayoría de los 435 puestos de la Cámara de Representantes y aspira, además, a recuperar el control del Senado, donde están en disputa 35 de los 100 escaños.

Para arrebatarles a los republicanos el dominio de la Cámara Alta, los demócratas necesitan conquistar cuatro puestos. Su primera victoria llegó en Carolina del Norte, donde Roy Cooper consiguió imponerse, mientras que las proyecciones electorales también situaban al partido en una posición competitiva en estados tradicionalmente conservadores como Texas, Ohio y Kansas.

Otra de las figuras demócratas que consiguió conservar su representación fue Jon Ossoff, considerado una de las jóvenes promesas de esa organización política, quien retuvo su escaño por Georgia.

En Florida, territorio que durante décadas ha respaldado a los republicanos, los resultados iniciales reflejaban una mayor resistencia de esa organización frente al avance opositor, aunque con márgenes más estrechos de lo habitual.

Una eventual pérdida de la mayoría republicana en el Senado podría abrir un nuevo capítulo de confrontación entre el Congreso y la Casa Blanca, incluso con la posibilidad de que se promueva otro proceso de destitución contra Trump, quien enfrentó dos juicios políticos durante su primer período presidencial (2017-2021).

Ante ese escenario, el mandatario advirtió que asumiría una postura de bloqueo legislativo, llegando a autodenominarse «Mr. Veto» para impedir la aprobación de iniciativas impulsadas por un Congreso bajo control demócrata.

El ambiente electoral estuvo marcado por posiciones encontradas entre los ciudadanos. En Atlanta, la enfermera Gracie Surface justificó su respaldo a Ossoff al considerar que la política estadounidense necesita «sangre nueva».

En contraste, Maru Restrepo, una republicana de 70 años residente en Miami y de ascendencia colombiana, manifestó su rechazo a los demócratas, al entender que esa organización abandonó sus posiciones tradicionales para acercarse al socialismo y al comunismo.

Incidentes puntuales durante la jornada

La votación transcurrió sin mayores contratiempos en la mayor parte del territorio estadounidense, aunque se reportaron inconvenientes con algunas máquinas electorales en un condado del estado de Nueva York.

El proceso estuvo acompañado por aproximadamente un millar de observadores del Departamento de Justicia, en un despliegue de supervisión que fue presentado como inédito.

Los demócratas buscan aprovechar la contienda para recuperar terreno político después del revés que representó el regreso de Trump a la Casa Blanca en 2025. Desde entonces, el gobernante ha impulsado una agenda que incluye operaciones militares en Venezuela e Irán, reducciones impositivas y la promulgación de numerosos decretos presidenciales.

Sin embargo, la economía y el encarecimiento del costo de la vida continuaban figurando entre las principales inquietudes de los electores, factores que incidieron en el ambiente político previo a las votaciones.

Trump enfrenta bajos niveles de aprobación

El presidente llegó a estos comicios con uno de los niveles de popularidad más bajos registrados para un mandatario estadounidense a mitad de su período, con aproximadamente un 70 % de desaprobación, por lo que su principal respaldo electoral descansaba en la movilización de sus seguidores más fieles.

Mientras tanto, el Partido Demócrata concentró buena parte de sus esfuerzos proselitistas en su sector más izquierdista, que desempeñó un papel importante en las labores de movilización e inscripción de votantes.

No obstante, esa estrategia también representa desafíos para la organización, debido a que algunas posiciones de ese segmento sobre la política migratoria, las relaciones con Israel y los impuestos mantienen diferencias con sectores más moderados del electorado demócrata.

La participación de los votantes hispanos también adquirió especial relevancia. Según el centro de investigaciones Pew, el 53 % de los integrantes de esa comunidad se declaraba extremadamente motivado para acudir a las urnas, frente al 41 % registrado cuatro años atrás.

Trump había conseguido cerca de la mitad del respaldo hispano en 2024, pero, de acuerdo con los datos citados en la nota, apenas el 24 % de los integrantes de esa población aprobaba entonces su gestión gubernamental.

En su última proyección antes de las elecciones, la firma Decision Desk HQ contemplaba un escenario en el que el Senado quedaría distribuido con 52 escaños demócratas y 48 republicanos, mientras que la Cámara de Representantes tendría una composición de 241 legisladores demócratas frente a 194 republicanos.

La oposición prepara una ofensiva legislativa

De conseguir el control del Congreso, los demócratas tienen entre sus prioridades iniciar investigaciones sobre Trump, su administración y familiares del presidente, además de obstaculizar determinadas designaciones y la asignación de recursos para la guerra en Irán.

Paralelamente a la renovación legislativa, los estadounidenses también fueron convocados a elegir 36 gobernadores estatales y participar en distintos referéndums.

La jornada podría representar, asimismo, una plataforma de proyección para nuevas figuras políticas, entre ellas el demócrata James Talarico, quien aspira a conseguir una victoria de relevancia en Texas.

Sin embargo, el escrutinio podría prolongarse durante varios días antes de que se conozca el resultado definitivo, debido a la estrechez de algunas contiendas y a situaciones particulares en determinados estados.

En Alaska, el Gobierno federal anunció su intención de impugnar preventivamente el resultado electoral, luego de que los demócratas inscribieran a un candidato cuyo nombre coincide con el de su rival republicano.

Casa Blanca mantiene postura desafiante

Pese a las victorias iniciales obtenidas por los demócratas, el ambiente en la Casa Blanca se mantenía desafiante durante la noche del martes, según informó a la agencia AFP un funcionario de la presidencia que solicitó preservar su identidad.

El representante gubernamental aseguró que Trump mantendría su enfrentamiento con lo que calificó como la «izquierda radical», independientemente del desenlace de las elecciones.

«Abróchense los cinturones», fue la advertencia transmitida por el funcionario, en una señal de que la administración republicana no tiene previsto moderar su posición frente a la oposición ante el nuevo escenario político.

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