
SANTO DOMINGO.– El reciente incremento aplicado a los precios de los combustibles ha reavivado el debate sobre una posible revisión de las tarifas del transporte público, luego de que dirigentes choferiles advirtieran que los costos operativos continúan elevándose pese a los subsidios que reciben algunos sectores del transporte.
Con los aumentos de entre dos y cuatro pesos registrados esta semana en distintos derivados del petróleo, las organizaciones del transporte han iniciado consultas internas para determinar si las actuales condiciones económicas hacen inevitable un ajuste en el precio del pasaje.
En ese contexto, representantes de la Central Nacional Movimiento Choferil del Transporte (Mochotran) convocaron a sus afiliados a una asamblea con el propósito de evaluar el impacto de las recientes alzas y definir una posición conjunta. No obstante, la entidad abogó por la apertura de un diálogo con el Gobierno que permita encontrar alternativas antes de trasladar mayores costos a los usuarios.
Una postura similar fue expresada por dirigentes de la Federación Nacional de Transporte la Nueva Opción (Fenatrano), quienes manifestaron preocupación por el comportamiento de los precios de los carburantes y cuestionaron que los ajustes continúen produciéndose a pesar de las variaciones observadas en el mercado petrolero internacional.
Los transportistas reconocieron que los subsidios estatales han contribuido a mitigar parcialmente el impacto de los incrementos en los combustibles. Sin embargo, sostienen que otros componentes esenciales para la operación de las unidades de transporte, como piezas, neumáticos, lubricantes y servicios de mantenimiento, han experimentado aumentos considerables durante los últimos meses.
Algunos líderes del sector aseguraron que, por el momento, no contemplan transferir esos costos adicionales a los pasajeros en determinadas rutas, aunque admitieron que podrían producirse excepciones dependiendo de las condiciones particulares de operación.
Con las últimas variaciones, la gasolina premium se comercializa a RD$335 por galón y la regular a RD$307, mientras que el gasoil óptimo se vende a RD$287 y el regular a RD$259.
Los gremios coincidieron además en la necesidad de preservar sin cambios el precio del gas licuado de petróleo (GLP), combustible utilizado por una parte importante de la flotilla del transporte público nacional.