
Diversos sectores relacionados con la industria de las apuestas manifestaron inquietud ante la posibilidad de que se impulsen modificaciones al marco legal vigente que, según afirman, permitirían una mayor proliferación de establecimientos dedicados a los juegos de azar en República Dominicana.
Las preocupaciones se centran en una eventual eliminación del requisito que obliga a mantener una separación mínima de 500 metros entre bancas deportivas, disposición contemplada en la Ley 140-02 para regular la instalación de estos negocios.
Asimismo, representantes del sector cuestionan propuestas que ampliarían las funciones de las agencias hípicas, al considerar que la legislación actual limita sus operaciones a las apuestas vinculadas a carreras de caballos y no autoriza otras modalidades de juego.
También plantean la necesidad de fortalecer la supervisión de las plataformas de apuestas en línea, tanto locales como internacionales, mediante mayores controles e impuestos que garanticen condiciones de competencia equilibradas frente a las bancas tradicionales.
Los denunciantes aseguran que, de prosperar estas iniciativas, podrían habilitarse miles de nuevos puntos de operación en el país, incrementando la oferta de juegos virtuales y tragamonedas. Hasta ahora, las autoridades y el Congreso Nacional no han ofrecido una posición oficial sobre estas denuncias.