
La voz de «Viejo, mi querido viejo», una de las canciones más emblemáticas dedicadas a la figura paterna en América Latina, se apagó este miércoles con la muerte del cantautor ítalo-argentino Piero, a los 81 años.
Piero Antonio Franco De Benedictis, nacido en Gallipoli, Italia, murió luego de ser ingresado en un hospital argentino en estado de gravedad, informó su familia.
Aunque su trayectoria incluyó canciones de contenido social, político y de protesta, fue «Mi viejo», conocida también como «Viejo, mi querido viejo», la composición que terminó convirtiéndose en su sello más reconocido y en un homenaje musical a los padres que trascendió generaciones y fronteras.
La canción comenzó a popularizarse a partir de 1969, y desde entonces su interpretación quedó asociada a los sentimientos de amor, gratitud y nostalgia hacia la figura paterna. Con el paso de los años, «Viejo, mi querido viejo» se convirtió en una pieza habitual en homenajes y celebraciones dedicadas a los padres en distintos países de América Latina.
El tema fue escrito por Piero junto al compositor José Tcherkaski y formó parte del primer álbum del cantautor, también titulado «Piero», publicado en 1969. Un año después, la canción apareció vinculada a la película argentina El Profesor Patagónico, dirigida por Fernando Ayala, en la que Piero también tuvo una participación como actor.
Nacido en Italia y radicado en Argentina desde su infancia, Piero desarrolló una extensa carrera musical que lo convirtió en una de las voces representativas de la trova, la canción de protesta y la Nueva Canción Latinoamericana. Colombia también le concedió la ciudadanía, país con el que mantuvo un fuerte vínculo.
Además de «Viejo, mi querido viejo», su repertorio incluyó canciones como «Para el pueblo lo que es del pueblo», «Coplas de mi país», «Pedro Nadie», «Soy pan, soy paz, soy más», «Que se vayan ellos», «Llegando llegaste» y «Los americanos».
Su música estuvo marcada por una profunda preocupación por las realidades sociales y políticas de América Latina, aunque su obra encontró en «Mi viejo» una dimensión particularmente universal: la de un hijo que mira con afecto, admiración y nostalgia a su padre.
En 2016, Piero recibió el Premio Latin Grammy a la Excelencia Musical. Ese mismo año presentó América, su último trabajo original, después de una carrera iniciada en 1969 que dejó canciones reconocidas por varias generaciones.
Con su partida, desaparece uno de los intérpretes más identificados con la canción social latinoamericana, pero permanece una melodía que durante décadas acompañó a hijos y padres: «Viejo, mi querido viejo».