
Bogotá.– El terremoto de magnitud 7,4 que estremeció a Colombia el pasado 10 de agosto ha dejado 331 muertos, 4,439 heridos y 240 desaparecidos, de acuerdo con el último reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
El movimiento telúrico, cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar, departamento del Chocó, impactó a 494 municipios de 16 departamentos, afectando a 361,353 personas.
Los daños materiales también son cuantiosos: 31,540 viviendas quedaron destruidas y otras 178,555 resultaron averiadas. A esto se suman 5,884 edificaciones afectadas y 603 que colapsaron.
La infraestructura pública sufrió importantes daños, entre ellos 378 centros de salud, 3,731 escuelas, 4,170 centros comunitarios, 441 vías, cinco aeropuertos, 118 acueductos y 73 puentes vehiculares.
Frente a la magnitud de la emergencia, el Gobierno colombiano inició la etapa de reconstrucción en el Chocó. Durante una visita a Quibdó, el presidente Abelardo de la Espriella anunció la distribución inicial de 4,480 toneladas de materiales para reparar viviendas.
El plan contempla que las familias participen directamente en las reparaciones, con asesoría de ingenieros y otros especialistas. Los hogares cuyas casas presenten daños menores recibirán materiales, mientras que quienes hayan perdido sus viviendas recibirán nuevas.
En paralelo, Grupo Argos amplió de 300 a 1,000 viviendas su compromiso de construcción rápida, con la posibilidad de destinar hasta 600 de ellas al Chocó.
Desde el 26 de agosto, las familias con viviendas destruidas o inhabitables recibirán además un subsidio mensual de 875,452 pesos colombianos durante tres meses, equivalente a unos 2.6 millones de pesos por hogar.