
Francia enfrenta las consecuencias de un intenso temporal de tormentas que dejó al menos dos personas fallecidas y provocó interrupciones eléctricas que afectan a más de 53,000 hogares, apenas días después de que el país experimentara su tercera gran ola de calor del año.
Las víctimas fueron registradas en los departamentos de Haute-Vienne e Isère. Según reportes de medios locales, una mujer de unos 30 años murió tras ser alcanzada por la caída de un árbol derribado por los fuertes vientos, mientras que un hombre de 37 años perdió la vida en un incendio originado por el impacto de un rayo en un taller.
Las tormentas estuvieron acompañadas de lluvias torrenciales, ráfagas de viento de gran intensidad y una elevada actividad eléctrica, condiciones que ocasionaron daños en infraestructuras y cortes masivos del suministro energético. La empresa distribuidora Enedis informó que las regiones más afectadas por los apagones son Auvernia-Ródano-Alpes y Nueva Aquitania.
Equipos de emergencia y brigadas técnicas continúan desplegados en distintos puntos del territorio para restablecer el servicio eléctrico y evaluar los daños causados por el fenómeno meteorológico. Las autoridades también mantienen labores de asistencia en las zonas impactadas por la caída de árboles y otras incidencias relacionadas con el mal tiempo.
De acuerdo con el servicio meteorológico Météo-France, las condiciones climáticas comenzaron a mejorar durante este viernes, permitiendo el levantamiento de las últimas alertas de vigilancia naranja por tormentas. No obstante, las autoridades permanecen atentas a posibles efectos residuales mientras avanzan las tareas de recuperación en las áreas afectadas.