
SANTO DOMINGO.– Tres ciudadanos dominicanos enfrentan un total de nueve cargos criminales en Estados Unidos por su presunta participación en un viaje clandestino en yola que terminó en un naufragio cerca de la isla de Mona, Puerto Rico, con tres personas fallecidas y decenas de desaparecidas.
El hecho ocurrió el pasado 28 de septiembre, cuando una embarcación que transportaba a ciudadanos dominicanos y haitianos naufragó en aguas próximas a la isla de Mona. Un total de 49 personas fueron rescatadas con la asistencia de la Guardia Costera de Estados Unidos y otras agencias.
Los acusados fueron identificados como Máximo Alexander Castillo Cabrera, Víctor Alfonso Montilla Espíritu y Danny de la Rosa Mercedes, de acuerdo con informaciones difundidas por el periódico puertorriqueño El Nuevo Día.
Según el expediente acusatorio, Castillo Cabrera y Montilla Espíritu son señalados por presuntamente transportar personas sin estatus migratorio legal con la intención de introducirlas de manera no autorizada a territorio estadounidense a cambio de beneficios económicos.
En tanto, De la Rosa Mercedes enfrenta acusaciones relacionadas con actos de violencia cometidos durante la travesía. El fiscal federal interino para el Distrito de Puerto Rico, Héctor Ramírez Carbó, afirmó que el imputado habría utilizado un machete para agredir e intentar agredir a varias personas que se encontraban a bordo de la embarcación.
De acuerdo con la acusación, esos actos de violencia habrían provocado inestabilidad en la yola y posteriormente contribuido al naufragio que dejó víctimas mortales y desaparecidos.
Los tres dominicanos también enfrentan cargos relacionados con la entrada ilegal de extranjeros a Estados Unidos. Las autoridades federales continúan investigando el caso para determinar si otras personas participaron en la organización, planificación o ejecución del viaje clandestino.
En caso de ser declarados culpables, los acusados podrían enfrentar severas penas de prisión. Entre las sanciones contempladas figura hasta una década de cárcel, con un mínimo de tres años, por conspiración para introducir extranjeros ilegalmente con fines de lucro.
El fiscal Ramírez Carbó también señaló que algunas de las acusaciones podrían conllevar penas de cadena perpetua e incluso la pena de muerte, dependiendo de los cargos y de las circunstancias establecidas durante el proceso judicial.
La investigación permanece abierta mientras las autoridades procuran establecer toda la estructura detrás del cruce clandestino que terminó en tragedia en las aguas cercanas a la isla de Mona.