
La Administración de Donald Trump pidió este viernes al Tribunal Supremo de Estados Unidos que anule el veto a los despidos masivos que ordenó una corte federal de California y le instó a aplicar «una suspensión inmediata» mientras toma una decisión.
El fiscal general de EE.UU., John Sauer, pidió al Alto Tribunal que suspendiera la orden de Susan Illston, magistrada de San Francisco, que impedía temporalmente a las agencias del gobierno llevar a cabo recortes en la plantilla de forma colectiva.
Esta orden significó un revés importante para los planes del presidente y del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), liderado por el magnate Elon Musk.
«Todo ello sobre la base de la extraordinaria opinión de que el presidente carece de autoridad para ordenar a las agencias ejecutivas cómo ejercer sus poderes estatutarios para llevar a cabo acciones de personal a gran escala dentro del poder ejecutivo», denunció Sauer.
La petición menciona a los líderes de los departamentos y de las agencias implicadas y en ella el Gobierno reclama su poder para «planificar reducciones de personal siguiendo instrucciones presidenciales».