
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a incluir a República Dominicana entre los 23 países identificados como principales territorios de tránsito de drogas o productores de sustancias ilícitas, según una determinación divulgada por el Gobierno estadounidense.
No obstante, el mandatario precisó que la presencia de una nación en esa relación no implica necesariamente una evaluación negativa de los esfuerzos actuales de su gobierno en materia de combate al narcotráfico ni de su nivel de cooperación con Estados Unidos.
En el documento, Trump destacó cambios recientes en la política antidrogas de varios países de América Latina. En el caso de Venezuela, afirmó que la cooperación con el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez ha producido avances en la lucha contra organizaciones criminales, por lo que determinó que esa nación ya no debe ser considerada como un país que incumple manifiestamente sus compromisos de control de drogas.
Asimismo, valoró las acciones anunciadas por los nuevos gobiernos de Colombia y Bolivia para enfrentar el cultivo ilícito y las redes del narcotráfico, aunque señaló que persisten desafíos importantes en ambos países, especialmente en la reducción de los cultivos de coca y el combate a la corrupción.
Trump también indicó que Afganistán, Bolivia, Birmania y Colombia no realizaron esfuerzos suficientes durante el último año para cumplir con compromisos internacionales relacionados con la lucha antidrogas, mientras exhortó a Canadá y México a reforzar las medidas para frenar el flujo de drogas sintéticas hacia territorio estadounidense.
Además, acusó a China de continuar siendo una fuente clave de precursores químicos utilizados en la fabricación ilegal de fentanilo, metanfetaminas y otras drogas sintéticas, aunque reconoció que Pekín ha adoptado nuevas medidas regulatorias sobre determinadas exportaciones químicas hacia Norteamérica.
Finalmente, sostuvo que Brasil enfrenta dificultades para contener la expansión de organizaciones criminales vinculadas al tráfico internacional de cocaína, señalando que el país se ha convertido en un importante punto de operaciones para estas redes ilícitas.