
Santiago. Veinticinco días después de la tragedia, el informe preliminar del Inacif finalmente confirmó lo que la familia esperaba con angustia: Stephora Ann-Merci Joseph murió por asfixia mecánica por ahogamiento, una muerte violenta cuyo mecanismo fue insuficiencia respiratoria y de ocurrencia rápida, según el reporte 552-2025 fechado el 19 de noviembre.
El documento no precisa la hora exacta del deceso; solo consta que mientras los hechos iniciaron alrededor de las 9:45 de la mañana, el levantamiento del cadáver se realizó a las 2:05 de la tarde.
De acuerdo con el Ministerio Público, a las 9:44 a. m. Stephora entró confiada a una piscina sin señalización, y al llegar al centro, notó que el nivel del agua era mayor. Comenzó a hundirse y a pedir auxilio con los brazos. Un minuto después, luchaba desesperadamente por tomar aire.
Pese a ello, según la acusación, la imputada Francisca Josefina Tavárez Vélez caminó por el borde de la piscina, pasó dos veces junto a la niña y no reaccionó. Optó por dirigirse al área del jacuzzi, conversar con otros menores y luego volver al gazebo, sin advertir lo que ocurría a pocos pasos.
El cuerpo de Stephora permanece 30 minutos en el fondo de la piscina, según el análisis del Dicat. Fue otro menor quien vio cuando el cuerpo finalmente subió y dio la voz de alerta: “¡Se ahogó, se ahogó!”, mientras buscaban a la maestra Vilma Altagracia Vargas Morel.
Durante esos 31 minutos cruciales, el expediente indica que Vargas Morel usaba su celular, sin supervisar la piscina. Las cámaras captaron también momentos en que ambas imputadas conversaban entre sí, sin revisar a los estudiantes que estaban dentro del agua.
Otro punto escalofriante surge a las 10:20 a. m., cuando un empleado y varios estudiantes insistieron en llamar al 911. La respuesta de Tavárez fue tajante:
Primero se llamó al colegio, no al sistema de emergencias. La madre tampoco fue notificada de inmediato: fue contactada 1 hora y 25 minutos después, bajo el argumento de que la niña “estaba vomitando”.
Cuando finalmente se activó el 911, Stephora ya había muerto.
La madre llegó pasada el mediodía; le aseguraron que su hija estaba viva y recibiendo atención médica. Sin embargo, la verdad se le ocultó durante cuatro horas, a pesar de que en ese lapso entraron unidades del DICRIM, SWAT y una ambulancia, sin que nadie saliera a hablar con ella.
Hasta el momento, el Ministerio Público no detalla qué ocurrió con el cuerpo de Stephora entre las 10:20 a. m. y las 2:05 p. m., cuando finalmente se hizo el levantamiento.