
Un tribunal del estado de Utah, en Estados Unidos, determinó este martes que existen elementos probatorios suficientes para que Tyler Robinson, señalado como responsable de la muerte del activista conservador Charlie Kirk, enfrente un juicio ante jurado por cargos que podrían derivar en una condena a muerte.
La decisión fue emitida por el juez Tony Graf, del Tribunal de Distrito de Utah, tras concluir una extensa audiencia preliminar en la que el Ministerio Público presentó numerosas evidencias, entre ellas grabaciones de video, testimonios y material forense que vinculan al acusado con el crimen ocurrido el 10 de septiembre de 2025.
De acuerdo con el magistrado, las pruebas expuestas resultan “abrumadoras” y respaldan de manera suficiente la hipótesis de que Robinson disparó mortalmente contra Kirk mientras este ofrecía una conferencia en el campus de la Universidad del Valle de Utah, en la ciudad de Orem.
El fallo también habilita a los fiscales a continuar con su intención de solicitar la pena de muerte, una posibilidad que habían planteado desde el inicio del proceso judicial.
Robinson, de 23 años, enfrenta siete cargos relacionados con el caso. Entre las evidencias más relevantes figura el testimonio de Lance Twiggs, compañero de vivienda del acusado, quien relató que este le confesó el asesinato un día después del tiroteo, mostrando arrepentimiento y un comportamiento inestable.
Según la declaración presentada ante el tribunal, Robinson habría admitido entre lágrimas su responsabilidad en los hechos y expresó que deseaba no haber cometido el crimen. Asimismo, la Fiscalía exhibió mensajes de texto intercambiados entre ambos en los que el acusado presuntamente reconocía haber disparado contra Kirk.
El juez consideró que dichas comunicaciones, sumadas a imágenes captadas por cámaras de vigilancia y otras pruebas recopiladas durante la investigación, superan ampliamente el estándar requerido para establecer causa probable.
La defensa intentó impedir la divulgación pública de parte del material probatorio alegando que podría afectar el derecho del acusado a un juicio imparcial. Sin embargo, el tribunal autorizó la presentación de las evidencias, aunque ordenó mantener reservados algunos fragmentos de las entrevistas.
Las autoridades sostienen además que existen análisis de ADN hallados en el arma utilizada y registros audiovisuales que refuerzan la vinculación de Robinson con el ataque mortal.
Durante la audiencia de este martes, el acusado no presentó una declaración formal sobre su culpabilidad o inocencia, luego de que sus abogados solicitaran más tiempo para preparar la estrategia de defensa. El proceso continuará el próximo 23 de octubre, fecha fijada por el tribunal para una nueva comparecencia.