
El 12 de junio de 1944, Alemania comenzó a usar un arma novedosa y letal para atacar por aire a Inglaterra: el cohete V1. Diez mil unidades impactaron suelo británico y 2.419 alcanzaron Londres. Según cifras del Ministerio del Interior de ese país, mataron a 6,138 personas e hirieron a 17.981. Una de las primeras víctimas, el 27 de junio de ese año, fue una celebridad de la época, la ajedrecista Vera Menchik. La primera campeona mundial femenina en el universo de los trebejos, que reinó desde 1927 hasta el día de su muerte. Para muchos, el personaje de Beth Harmon en la serie “Gambito de Dama” está inspirado en ella.
Había nacido en Moscú el 16 de febrero de 1906 con el apellido Menchikova. Su padre, Frantisek, era checoeslovaco y se dedicaba a la administración de propiedades que pertenecían a la nobleza rusa. Además, era propietario de un molino. Su madre, Olga Illingworth, era inglesa, e institutriz de hijos de nobles. La familia vivía en un amplio departamento de seis habitaciones y tenían un buen pasar. A los 9 años, Vera aprendió los rudimentos del ajedrez con su padre. En la escuela, a los 14 años, los perfeccionó. Pero cuando la Revolución Rusa derrocó a los zares e instauró el comunismo, su familia vio como eran confiscadas sus propiedades. Este cimbronazo hizo temblar los cimientos de su propia familia. En 1921 sus padres se separaron. Frantisek regresó a Praga, su ciudad natal. Y ese mismo año su madre decidió mudarse a la localidad de St. Leonards, en Hastings, al sur de Inglaterra, con Vera y su hermana menor, Olga, que también fue ajedrecista. Allí vivieron con su abuela, Marie. Sus biógrafos citan que la mayor sorpresa al vivir allí era que el lechero dejaba las botellas en las puertas de las casas: “En Rusia, se las hubieran robado”, repetía.
Al llegar a esa ciudad, Vera cambió su apellido por el de Menchik. Pero no olvidó su amor por el tablero de 64 escaques. Además, no sabía una palabra de inglés, así que se refugió en el ajedrez. El lugar era propicio: Hastings era reconocido como el bastión del ajedrez británico. Dos años después de su arribo, cuando cumplió 17, se anotó en el Hastings Chess Club, una entidad que gozaba de gran respeto en ese ambiente. Comenzó a estudiar con James Drewitt -el campeón de la institución- y Géza Maróczy -un húngaro que alcanzó la norma de Gran Maestro en 1950-, quienes se asombraron por su talento. Este entrenamiento resultó fundamental para sus logros posteriores: era muy extraño que una mujer fuera instruida en el ajedrez.