
El expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, solicitaron este miércoles a un tribunal federal de Nueva York la desestimación de los cargos por narcotráfico que enfrentan en Estados Unidos, argumentando que ambos gozan de inmunidad soberana por su condición de jefe de Estado y primera dama de la nación sudamericana.
La petición fue presentada ante la Corte Federal del Distrito Sur de Manhattan, donde los abogados de Maduro sostienen que la legislación y la práctica internacional impiden que un mandatario extranjero sea sometido a un proceso penal en tribunales de otro país mientras sea reconocido por su Estado como gobernante en funciones.
En los documentos depositados ante la justicia estadounidense, la defensa argumenta que la inmunidad de los jefes de Estado constituye un principio histórico del derecho internacional y que ningún tribunal de Estados Unidos ha juzgado penalmente a un líder extranjero que ostentara oficialmente esa condición al momento de formularse las acusaciones.
Maduro, de 63 años, y Flores, de 69, permanecen recluidos en una prisión de Brooklyn desde enero pasado, cuando fueron detenidos en Caracas durante una operación ejecutada por autoridades estadounidenses y posteriormente trasladados a Nueva York. Ambos se declararon inocentes de los cargos que les atribuyen participación en una presunta red de tráfico de cocaína con destino a territorio norteamericano.
Por separado, la representación legal de Flores alegó que la inmunidad soberana también la ampara y que cualquier renuncia a ese privilegio correspondería exclusivamente al Estado venezolano.
Los abogados del exmandatario añadieron que, aun en el supuesto de que no se reconociera su inmunidad como jefe de Estado, seguiría protegido por la denominada inmunidad basada en actos realizados en ejercicio de funciones oficiales. Asimismo, reiteraron que Maduro rechaza categóricamente las acusaciones y aseguran que un eventual juicio demostraría su inocencia.
El proceso judicial tiene previsto iniciar el 1 de junio de 2027, mientras que el juez Alvin K. Hellerstein fijó para el próximo 17 de noviembre la audiencia en la que escuchará los argumentos relacionados con las solicitudes de desestimación.
De acuerdo con la acusación federal, Maduro habría participado en una supuesta conspiración para facilitar el envío de grandes cantidades de cocaína hacia Estados Unidos mediante la colaboración de funcionarios y organismos de seguridad venezolanos. De ser hallados culpables, tanto él como Flores podrían enfrentar penas de cadena perpetua.
Los fiscales federales deberán responder formalmente a los planteamientos de la defensa en las próximas semanas.